Un mediodía distinto con el Coro Estable y la Orquesta Sinfónica

Todos los protagonistas del concierto sinfónico y coral que se realiza hoy son integrantes de los Organismos Artísticos del Sur. La cita es a las 11, en el Teatro Gran Plaza (Alsina 170).

Leonardo Rubin es el director invitado. Vive hace 20 años en nuestra ciudad a donde llegó para convertirse en concertino adjunto (primer violinista) de la Orquesta Sinfónica Provincial. Cuando se presenta la oportunidad no duda en tomar la batuta y hacer direcciones temporales. Ha dirigido en distintos teatros de Argentina y del mundo.

Los solistas para las distintas obras también saldran del mismo Coro Estable y la Sinfónica. Por ejemplo, el trompetista Oleg Shkloyar tomará la posta en el concierto de Hummel.

En tanto, las voces femeninas que serán solistas en “Gloria”, de Antonio Vivaldi serán Luisa Reimers (soprano), María Belén Jañez (soprano) y Karina Di Vigilio (contralto). Cada una a su turno, por supuesto.

“Me convocaron para dirigir este concierto en el que ya estaban preestablecidas un par de obras y los solistas. Dentro de ese marco completamos la programación con la obertura de Mozart que abre el concierto”, explicó Leonardo Rubín, quien reemplaza al maestro titular del organismo Javier Logioia Orbe.

—¿Podríamos encontrar un hilo conductor entre las obras y los compositores?

—Hummel, por ejemplo, es un compositor no muy conocido por el gran público. Sin embargo fue alumno de Mozart. Escribió muchas obras y una de las más conocidas es el concierto para trompeta y orquesta, que es una obra de base para todos los trompetistas.

Música antes de almorzar

El concierto de este mediodía comenzará con “El rapto en el serrallo”, una obertura de Wolfgang Amadeus Mozart que según Rubín “es muy brillante y requiere de la presencia de toda la orquesta, incluyendo a la percusión”.

Luego llegará el “Concierto para trompeta en Mi bemol mayor” de Johann Nepomuk Hummel. Con esa obra concluirá la primera parte y llegará el intérvalo.

Todo continuará con el compositor veneciano Antonio Vivaldi y una de sus obras más emblemáticas: “Gloria”.

“Para eso se reduce la orquesta y sumamos al Coro Estable. En esa obra hay tres voces solistas femeninas en distintas partes. Es un repertorio acorde, muy lindo y accesible de escuchar para el mediodía. Del clasicismo o post clasicismo pasamos al barroco. Cronológicamente el barroco es anterior, por eso al final del concierto habrá menos instrumentos”, explica Rubin.

   —¿Cómo está integrada la orquesta para esa obra?

—Básicamente cuerdas, un oboe, una trompeta y el bajo contínuo que sería el clavicémbalo o el órgano. El bajo contínuo es la línea que lleva el pulso y las armonías.

(Fuente La Nueva)

2018-10-01T19:00:07-03:00